Durante la Segunda Guerra Mundial, América del Sur en su mayoría fue neutral, y tuvo una sola batalla. Anecdótica porque es la ultima batalla clásica registrada entre buques (sin aviones ni submarinos), entre el Acorazado Aleman Graf Spee y los cruceros británicos Exeter, Ajax y Achilles. La historia del Graf Spee también es interesante, ya que lleva el nombre de un Almirante del (entonces) Imperio Aleman que murio en la Batalla de las Islas Malvinas durante la primera guerra mundial. Pero esto es todo lo que leerán sobre esto en este blog, porque al autor le gustan los aviones.
Pero la neutralidad Argentina no impidió que unos 4000 voluntarios sirvieran durante la Segunda Guerra en las 3 ramas de la armada Británica. La embajada Argentina en Londres durante la guerra tuvo el privilegio exclusivo de reparar cualquier daño producido por los bombardeos en reconocimiento al apoyo del entonces Embajador Argentino, que se nego a abandonar Londres durante los bombardeos del Blitz. Las relaciones con los constructores de nuestros ferrocarriles y redes de comunicación era otra hace medio siglo...
Y como me gustan los aviones, la historia que mas me interesa es la del Escuadron 164 de la Royal Air Force.
Formado en 1942 e integrado por casi 600 voluntarios Argentinos, participaron en misiones de reconocimiento y ataque volando aviones Spitfire, Hurricanes y Typhoons. Durante el Dia D el escuadron dio apoyo aereo a las operaciones de infantería en Francia y Belgica. Durante toda la campaña de guerra el escuadron registro 122 bajas.
Hay 2 libros escritos sobre el escuadron y un documental. Los libros estan constantemente fuera de stock, pero ya los conseguire. Cuentan la historia de 50 de estos aviadores antes, durante y después de la Guerra y tienen el lugar reservado en mi biblioteca.
Todo esto viene a que ayer, reflexionando con un amigo, llegamos a la conclusión de las Guerras ya no son lo que eran. Y que de haber tenido 20 años en 1940, seguramente nos hubiésemos subido a un Spitfire.